GarzaAmordazada: blog de opinión política de Nerva


domingo, 27 de abril de 2008

El papel de los militantes en el PSOE-Nerva

Por GarzaAmordazada a las 11:52 | Partidos políticos

Cuando los militantes hablen de su partido

 

Llevo leyendo tras las elecciones nacionales en numerosos diarios nacionales, las reflexiones, debates y encuestas sobre la idoneidad de persistir en la elección de Mariano Rajoy como candidatos a las lejanas elecciones de 2012. Periódicos como El Mundo se postulan por una mayor democracia en el partido que permita a sus militantes unas elecciones primarias que elija al que será el próximo rival de Zapatero. Se argumentas posturas sobre la certitud de mantener como apuesta a un candidato que no ha conseguido ganar en dos elecciones seguidas.

 

Otra de las líneas de discusión centra la atención sobre la oportunidad de los militantes para poder decidir en su partido. Postulan de que tanto la elección de un presidente como la selección de un candidato son importantes, y que para que la democracia sea auténtica “no se debe basa únicamente en la elección (electoral) de un líder y un partido, sino antes que nada en la selección del candidato que se convertirá en el lider de un partido. Esa selección tiene que ser tanto o más democrática que la elección, para lo cual no hay más que dos grandes sistemas en la política comparada: el sistema americano de las primarias o el sistema europeo de los congresos extraordinarios de los partidos”. Jorge de Esteban “El PP en la encrucijada” El Mundo, domingo 27 de abril de 2008.

 

Cuanto más leo estas argumentaciones más me recuerda al caso del PSOE de Nerva. Tanto los socialistas nervenses como el partido popular nacional guardan muchas coincidencias que apuntan a una crisis en sus partidos y a una continuación en los errores, que no podrá concluir en otra cosa que el estallido interno antes de las próximas elecciones (como tapar la válvula de escape a una olla sobre el fuego).

 

A poco de un año de las elecciones locales, nada ha cambiado en la agrupación socialista de Nerva. La tan discutida autocrítica nunca existió sino que, como apuntan algunos, fue una búsqueda de culpables ajenos al partido, una auténtica autocompasión propia de los perdedores que no quieren aceptar su resposanbilidad. No se ha realizado ningún tipo de modificación en la ejecutiva, no ha habido ninguna asamblea que pulsara las impresiones y opiniones de los militantes. En definitiva, la ejecutiva del PSOE ha seguido hacia delante sin tener en cuenta  a sus bases y como si nada hubiese pasado. Esta huida hacia delante no cambia la auténtica realidad del partido sino que la empeora cerrando en falso una crisis a la que no se le ha buscado solución. Pero la ejecutiva sigue adelante, piensan que han conseguido salir de puntillas del tema y esperan que la sociedad nervense se olvide, aunque está claro que es algo que no conseguirá por más que arremetan con cualquiera que plantee el tema en la mesa o en un foro libre.

 

El principal lastre del PSOE-Nerva tiene nombre y apellidos: Eduardo M. Muñoz. El mismo que consiguió hacer perder las elecciones al partido tras casi cuatro lustro de gobierno. El mismo que llevó a tal situación de bancarrota al Ayuntamiento que en torno a 300 vecinos dejaron de confiar en el partido. Los resultados son claros y sobre las matemáticas no se pueden hacer subterfugios: fue una derrota contundente en toda regla. Las causas la saben los votantes que fueron los que cambiaron la realidad política del pueblo. Una de ellas fue la pérdida de cualquier idea o ideología socialista por el fanatismo de la religión única del poder.

 

Al igual que el PP, el PSOE-Nerva ha decidido mantener las cosas como están y huyen de cualquier posibilidad de dejar decidir a sus militantes, no fuese a pasar que las cosas no salgan como ellos necesitan. Decía Alfred Smith que todos los males de la democracia pueden curarse con más democracia y quizás ésta sea la clave para poder reorientar el futuro de este partido a la deriva.

 

El PSOE-Nerva necesita de un revulsivo democrático que pasa por de la elección de un nuevo líder, o al menos, por un respaldo de sus militantes que dé legitimidad a la actual ejecutiva y por la posibilidad de que sea la base los que decidan qué hacer con su partido. Pero las cosas no están fáciles, los mismos que perdieron las elecciones y gobiernan el partido no están dispuestos a dar la palabra a sus militantes, no están dispuestos a perder su exclusividad en el destino del partido, no están dispuestos a ceder ni un ápice de su poder, entre ellos, Eduardo M. Muñoz que sigue confiando en un futura conjura para ir en contra de la decisión de los ciudadanos en las urnas. Para comprender la postura de este líder derrotado, hay que saber que necesita volver al Ayuntamiento. Lo necesita porque donde está trabajando lo consiguió gracias a los intereses que genera el poder y si no tiene poder no tendrá trabajo.

 

Tenemos a un líder agotado que no ha tenido oficio alguno que el de “ser político” (que no se le da bien). No consiguió terminar sus estudios aunque mienta constantemente a sus votantes cuando dice ser ingeniero agrónomo. No ha tenido profesión conocida y ha vivido muchos años de unos sueldos anacrónicos y desorbitados que le ha hecho llevar un ritmo de vida que fuera de la política (sin la sopa boba y los favores que el poder genera) jamás podrá conseguir con sus méritos y capacidades. Sus pretensiones en la política no son en nada parecidos a los de un partido socialista. Él busca un beneficio personal y de segundas, hacerlo lo menos malo posible como Alcalde, pero sólo de segundas.

 

Rajoy elude de hablar de iniciativa democráticas como celebrar primarias en su partido, Muñoz ni siquiera se pronuncia sobre su propio partido. Rescatando la discusión inicial sobre el cisma entre selección y elección, vemos que tras las elecciones locales, el líder y el partido perdedores han entrando en crisis, porque si se pierde la elección, inmediatamente se cuestiona también la selección y todos sabemos como fue elegido Eduardo M. Muñoz. En consecuencia, muchos militantes del PSOE-Nerva desean, con razón o sin ella, un nuevo líder que sea capaz de ganar al GINER en las próximas elecciones y, por ello, se debe abrir un debate sobre la forma de su selección.

 

Aquí esta la solución, otra cosa es que los perdedores atrincherados en el poder consigan entenderlo debido a ese fanatismo y a la dependencia de un trabajo cómodo donde se cobran sueldos que jamás conseguirían en el mundo privado donde existe competencia y se exige profesionalidad.

 

La solución es fácil pero llevarla a cabo puede ser toda una odisea en un panorama donde la derrota y la continuación de los mismos y de sus errores en el poder del partido, han acabo por hastiar a los militantes disconformes que piensan que se hace imposible cambiar la injusta realidad. Aún con todo, la justicia y lo correcto se impondrá en el devenir de este maltrecho partido, ya venga de dentro del partido ya venga de otras instancias superiores.

 

La olla sigue en el fuego y la presión no hace más que aumentar…aunque sea de manera silenciosa.


Comentarios