Martes, 19 de agosto de 2008

Explicaré para muchos lo que el anterior alcalde venía llamando el “catecismo de los ayuntamientos”, que recoge máximas brillantes como “no se contempló la diversidad de opiniones en los medios de comunicación públicos durante mi mandato”, nosotros “invertimos en personas”, "cierro la comisión del vertedero porque no tengo competencia", la “caja única” y muchas otras.

1.- LA CAJA ÚNICA

A través de este eufemismo de república bananera se pretende argumentar la defensa de lo indefendible. Una gestión donde los fondos de subvenciones son absorbidos por unos gastos corrientes y de personal incontrolados, y en los cuales dichas subvenciones, nunca se invierten en aquello a lo que se destinó (por cierto, malversación de fondos, es la definición correcta, aunque se invierta a cuestiones públicas)
¿Cuántas subvenciones han llegado a Nerva y no se han invertido nunca? ¿Cuántas subvenciones han tenido que devolverse al no haber justificado su pago en el objeto subvencionado (madera del Ayuntamiento, Oficina de Turismo, Pabellón municipal, Monolito, etc…)? ¿A dónde ha parado ese dinero? Para todas estas preguntas, nuestros aleccionados socialistas/eduardistas tienen una misma respuesta: la caja única.

Ellos argumentan, como grandes economistas que son, que las subvenciones y todos los ingresos de un ayuntamiento (aportación del Estado, hacienda local, subvenciones…) van llegando a una caja única y que según van surgiendo gastos prioritarios (como 2000 euros en cubatas con María Jiménez, por ejemplo) pues se va cogiendo de ahí. Todo independientemente de los presupuestos y la planificación económica, que son unos inventos que vaya usted a saber quién los implanta, nosotros no.

Es decir, bajo la lógica de estos economistas: que si nos llegan 100.000 euros para arreglar el pabellón cubierto pero necesitamos 120.000 euros en aquella otra cosa, pues allá va. Como luego el organismo que nos dio esa subvención nos exigirá o la devolución del dinero o el reflejo de haberlo gastado; ya nos ocuparemos mañana en pensar si gastarlo en el pabellón (que va a ser que no) o devolverlo justito ahora con el dinero que nos ha llegado de otra subvención, que mañana ya veremos como pagamos esto y lo otro, algo nuevo vendrá. Y así hemos llegado a la crisis actual del Ayuntamiento de Nerva.

Todo ello con la defensa de que los sueldos son lo prioritario y de que “invertimos en personas”, nuevo brillante eslogan de los sabios del partido socialista. Nadie está en contra de que se le deje de pagar a los trabajadores (nadie curiosamente menos los socialistas, que dejaron de pagar IRPF y SS durante 3 de 4 años de gobierno porque necesitaban ese dinero sabe Dios en qué), ¿eso es invertir en personas?
Pero cuando hablan de "invertir en personas" se refieren a invertir en sueldos de los trabajadores del Ayuntamietno (¿a que nos reduce eso a los que no lo somos?), habrá que definir a qué trabajadores se refieren. ¿Para pagar los buenos sueldos del Alcalde y de los concejales? ¿Para pagar al choffer? ¿Para pagar jefes de área de prensa y otros más puestos sin funciones? ¿Es que esto es Dos Hermanas o Madrid para contar con tan grandes puestos con idénticos buenos sueldos? ¿Es que el anterior alcalde era el salvador del socialismo del s. XXI para ir a los congresos de su partido (no oficiales) presumiendo porque iba con chofer y coche oficial? ¿Qué imagen de los socialistas nervenses se daba en ese congreso?

Cuando un Ayuntamiento se planea hacer una contratación se tiene que hacer una planificación de si existe margen en el presupuesto para poder dotar de esa plaza. El capítulo I de personal tiene un presupuesto asignado y cuando se añade nuevo personal, creo que hay que enviar un informe al Interventor del Ayuntamiento para que atestigüe que existe presupuesto con el que responder esa nueva carga. Pues nada de esto se debe de haber hecho o simplemente nunca se cumplió. Es decir, no se puede contratar a alguien si usted no tiene dinero para hacerlo, ¡es de sentido común! Aunque no para nuestros socialistas-e., que han contratado casi nunca en beneficio del interés general y sí particular de unos pocos privilegiado (en concordancia con el ideario socialista, que ellos entienden).

Los trabajadores del Ayuntamiento de Nerva tiene que tener asegurada su nómina a cada mes, eso nadie lo niega, pero NO los chofer (que suena a broma en un pueblo en crisis), NO para los políticos que quieren comer de esto y no de un trabajo como todos los demás, NO para puestos que no podemos pagar y que sirven de nada, NO a costa de los demás ciudadanos que no somos trabajadores del Ayuntamiento y que pagamos nuestros impuestos.

Cuando no se invierte en el pabellón, se está dejando a chicos y a sus familias sin el derecho a disfrutar de unas instalaciones públicas sin goteras. Ellos cumplen con su obligación como ciudadanos, pagar sus impuestos. Los políticos socialistas/eduardistas no. Cuando se deja de invertir la subvención para arreglar el pabellón y se gasta en chofer o en sus propios sueldos no se está invirtiendo en personas, se está fundiendo el dinero.

Por mucha caja única que haya, hay un presupuesto que se aprueba cada año. El dinero de un capítulo va para su capítulo y no se puede coger de allá, reponer de acá y dejar de pagar aquí, porque nos encontramos con una madeja como las que le endosaron a los independientes. Pero a todo esto sumamos en que si usted no puede pagar los sueldos con un presupuesto destinado a capítulo I, ¿qué le hace pensar que podrá pagarlo mañana cuando tenga que devolver ese dinero de la subvención? ¿o esas deudas con la seguridad social con interéses? Un auténtico ideario de "ya veré mañana como salgo de hoy".

No se puede gastar más de lo que se ingresa, peor aún en lo que se gasta. Es lógico para todos, salvo para algunos que creen en su particular “catecismo de los ayuntamiento”. Deberían llamarla, LA SACA ÚNICA.


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